¿Es la belleza un mundo traicionado por nuestro actual estilo de vida? ¿Estamos condenados al ruido, los olores artificiales, los paisajes de llenos de basura, la ropa sintética y los sabores químicos?El exceso de estímulos afecta a la calidad de vida, a la salud física, mental y también a nuestras relaciones sociales. Nuestro día a día en las ciudades está descuidando lo más valioso que tenemos para estar en conexión con el mundo: nuestros sentidos.Afortunadamente esto tiene el mejor de los antídotos: la naturaleza. Las flores, los árboles, los bosques, el canto de los pájaros y uno de los mejores aliados: el silencio.