Ella habla de cosas simples. De una planta que ha resistido el invierno, de una idea que se siente semilla, de un cansancio queya no pesa. Y mientras lo hace, entiende que las palabras, cuando son sinceras, riegan.Que la escucha abre y que la ternura insistea pesar del miedo.Este libro habla de eso.De los procesos que no se apuran,de lo que llega, barre y renueva. “Soy de donde crecen las flores” exploralos procesos íntimos del sentir humano.Ilustra lo que no puede decirse con palabras.Propone una pausa. Un espacio para entrar despacio y confiar en que tú corazón siempre florece.